Apología del Té

Apología del Té

3 diciembre, 2019 0 Por Diana M.

¿Nos tomamos un té?

Desde hace siglos consumimos té, esa bebida que tiene una hora específica para tomarse en un país como Inglaterra. Pero aquí en México llamamos té a toda infusión en bolsita, más por costumbre que por error; lo que nadie nos dice es la realidad detrás del té, pues todo té, propiamente hablando, proviene de la planta Camellia Sinensis, esta última palabra refiere al origen que tiene, pues significa proveniente de China. En sentido estricto sólo las infusiones provenientes de esa planta pueden llamarse “té”. Una planta que se consume en todo el mundo y de diferentes maneras.

Existen cuatro formas de producirse, la principal es como té verde, famoso también por sus beneficios para la salud, pues sirve para la prevención del cáncer y enfermedades neurodegenerativas, no sólo eso, también nos ayuda a fomentar la concentración, su sabor varía mucho dependiendo de la región, así como de su proceso para la conservación, pero podríamos decir que su sabor es comúnmente amargo, pudiendo tener notas dulces o florales.

Las otras variedades del té son el té blanco que se consigue con brotes de las hojas y sin dejar que se oxiden, lo que da es una bebida mucho más clara con sabores más dulces y sutiles. El té negro, que se da con la oxidación y una fermentación posterior de hojas madras, sus sabores son más intensos y amargos, cabe decir y advertir que esta variedad es la que más cafeína tiene, por lo que su consumo se recomienda más por la mañana para iniciar el día, puedes probar con variedades como el Earl Grey o el English Breakfast.

Por su parte, el oolong o té azul es una variedad que se ubica entre el té negro y el té verde, son tés que se dejan oxidar pero se corta su oxidación mucho antes que el té negro, lo que en la bebida deja un color entre un dorado y verde oscuro, su sabor no suele ser tan intenso como el té negro, pero debido a los diferentes grados de oxidación puede tener notas más complejas en su sabor por lo que probar algún té oolong siempre resultará una experiencia diferente.

Como podemos ver, el mundo del té no se reduce únicamente a las bolsas que podemos encontrar en el supermercado, sino que se trata de una bebida compleja (no por nada esta bebida es digna de una ceremonia en algunos países) pero eso sí, una vez que nos adentramos a la complejidad de sus sabores es un mundo que no podremos de acabar de degustar rápidamente. Y como dato curioso, esta aventura tiene una historia más vieja que el cristianismo. Así que embarcarnos será una travesía milenaria en la preparación y producción de sensaciones a nuestro paladar.

Te recomendamos buscar alguna casa de té y contarnos tus experiencias con este mundo inmenso que es la degustación de una bebida tan cotidiana como exótica.