Joker, la comedia de la descomposición social

Joker, la comedia de la descomposición social

10 octubre, 2019 0 Por Boni Boni

“Me gusta que no sigue ningún cómic, así que no la vez sabiendo qué va a pasar”, escuché de un chico que asistió al mismo cine que yo para ver la misma película, Guasón. Esta cinta había producido un hype desbordante que afortunadamente se vio satisfecho. Hasta ahora, no he conocido a nadie que no haya recibido un tremendo golpe mental al ver la transformación del personaje interpretado por Joaquin Phoenix. Incluso los grandes críticos han apostado su credibilidad y buen gusto al conceder el León de Oro a esta historia durante el Festival de Cine de Venecia, al aclamarla en el Festival Internacional de Cine de Toronto y al colocarla como uno de los trabajos que seguramente competirán por el Óscar en alguna de las categorías. Pero ¿por qué los conocedores del séptimo arte y el público en general han experimentado una catarsis tan exquisitamente perturbadora con Joker?

En esta película no verás a Batman, y no hará falta. En esta cinta te verás a ti mismo. Sí, una de las claves del éxito de esta historia es que prácticamente cualquier persona podrá ver reflejado su lado más oscuro en el protagonista o en cualquiera de los personajes que lo acompañan en el camino hacia la locura. No esperes el clásico final feliz, ni tampoco la gastada tesis del bien triunfando sobre el mal. Con Guasón te cuestionarás en qué lado de la moneda estás, mientras interpretas a un equilibrista sobre la cuerda floja de la dicotomía y la dualidad, donde cualquier paso en falso hará que pierdas la cordura y presiones el gatillo que precipite tu vida hacia una realidad que parecía distante.

Joker te lleva a explorar y cuestionar tus supuestos valores para que comprendas cómo la maldad opera en distintos niveles y no eres tan ajeno a ella como quizás habías pensado. Esta película te coloca entre la espada y la pared al mostrarte cómo la descomposición social que vives, de la que seguramente te has quejado en algún momento, es el resultado de actitudes, decisiones y prioridades que todos, tanto tú como yo, hemos elegido. La cinta te obliga a observar aquello que evades o criticas porque te has convencido de que eres superior a otros.

El mal se cierne por todas partes y Ciudad Gótica es la caja de Pandora que lo contiene, pero la terrible verdad es que prácticamente el mundo entero, tanto el real como el virtual, se ha convertido en Ciudad Gótica. En la película, el Guasón es la figura principal que encarna la descomposición social, el descontento colectivo y los desórdenes mentales, pero no es ni el único representante de éstos ni el origen de ellos, pues, tanto en la cinta como en nuestra vida diaria, los ciudadanos, sin importar su clase social, son quienes han tensado al límite la cuerda floja sobre la que se sostiene la sociedad.

En algún momento, el protagonista de la historia afirma que siempre pensó que su vida era una tragedia cuando en realidad era una comedia y que se le enseñó a siempre poner una cara feliz. ¿Te suena familiar? ¿Acaso no te da mucho en qué pensar?

Me gustaría contarte tantas cosas, pero no quiero arruinarte la película. Si ya la viste, cuéntanos qué te llamó más la atención de ella. Si no, dinos qué esperas ver una vez que te acomodes en la butaca.